jueves, 12 de noviembre de 2009

No he querido saber pero he sabido.





"No he querido saber, pero he sabido que una de las niñas, cuando ya no era niña y no hacía mucho que había regresado de su viaje de bodas, entró en el cuarto de baño, se puso frente al espejo, se abrió la blusa, se quitó el sostén y se buscó el corazón con la punta de la pistola"


Pensaba dar mi opinión sobre la, quizás mas redonda, novela de El Rey de Redonda, pero tras pararme a leer otra vez uno de los comienzos más intrigantes y maravillosos de la historia de la literatura, y creyendo que cualquier texto que un servidor fuera capaz de escribir, quedaría totalmente desfigurado, vapuledo si alguien los comparara, he decidido decir únicamente: Si aman laliteratura, lean Corazón tan blanco

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